Para maximizar el retorno de tu inversión, es vital diseñar una estructura financiera óptima que equilibre el coste del dinero con la seguridad patrimonial.
Analizamos si el tipo de hipoteca (fija, variable o mixta) se alinea con tu horizonte de inversión y el ciclo actual del mercado, buscando siempre la opción que minimice el coste financiero total.
Trabajamos para definir un ratio LTV (Loan-to-Value) adecuado, generalmente situado entre el 60% y el 70%, que te permita mantener una reserva de liquidez suficiente sin sobre endeudar el activo.
Además, realizamos pruebas de sensibilidad a los tipos de interés para proyectar cómo afectarían posibles subidas del Euríbor a tu flujo de caja, asegurando que la operación sea sostenible incluso en escenarios económicos adversos